Cada final es un principio

02“El mundo real es mucho más pequeño

que el mundo de la imaginación”

Friedrich Nietzsche

Ben X es una película Belga, dirigida por Nic Balthazar en 2007, que narra la experiencia de un adolescente que concurre a una Escuela Técnica, donde es violentado sistemáticamente mediante prácticas de Bullying o Acoso Escolar[i] por parte de sus compañeros de clase. La humillación es pública: tanto docentes como autoridades presencian situaciones que les generan preocupación, angustia e impotencia. La institución educativa interviene mediante llamadas de atención hacia los agresores sin diseñar una estrategia de abordaje integral sobre la problemática. Ben tiene una inteligencia superior a la media, es hipersensible y presenta dificultades para las relaciones interpersonales. El diagnóstico de los especialistas consultados por su familia es Síndrome de Asperger o Autismo[ii]. Ben vive entre dos mundos que, por momentos, parecen confundirse: pasa de ser objeto de agresiones permanentes a convertirse en un guerrero en Archlord[iii], un video juego en línea que permite tomar control imaginario del mundo tras convertirse en el Rey. Construye una vida de fantasía que le posibilita evadir el dolor y la ira que produce el acoso, donde conoce a su amiga virtual Scarlite, quien le brinda el ingenio y el apoyo emocional que necesita para afrontar a sus abusadores.

En una oportunidad Ben es agredido por sus compañeros de clase en el aula, donde es desvestido, filmado utilizando una cámara y celulares, y burlado al grito de “perdedor”. El video es subido a Internet y difundido por diversos medios digitales. Este episodio parece agudizar su disfunción emocional  y lo recluye aún más en su mundo de fantasía, donde logra posicionarse destacándose por su inteligencia. A su lado, Scarlite permanece leal y contenedora:

_ “Voy a sanarte”, dice Scarlite.

_ “Muy tarde para sanarme”, responde Ben mientras yace sobre el piso.

Las agresiones continúan hasta que su madre descubre el video donde se muestra el ataque sufrido por Ben en la escuela y, tras compartir sus preocupaciones con otros miembros de la familia, emprenden un plan junto al adolescente con el propósito de visibilizar el acoso y concientizar a los abusadores sobre la gravedad de sus acciones. En ese proceso, Scarlite juega un rol especialmente significativo:

_ “¿Entonces es tu final del juego? (…) Cada final es un principio.”, reflexiona Scarlite.

Con ayuda de su familia y Scarlite, Ben finge su propio suicidio a causa del acaso escolar y, en el marco de su propio funeral, da a conocer públicamente las prácticas de violencia a las que había sido sometido. Tras el desconcierto y la incomodidad de los asistentes, se deja ver con entereza y una sonrisa en el rostro. Ante el cuestionamiento, su madre explica que, para ser feliz en su mundo, Ben “tuvo que morir primero”. Si bien aquel episodio parece la peor tragedia vivida por el adolescente, termina constituyéndose en un punto de inflexión en su vida y cambia el rumbo en la búsqueda de la felicidad que tanto ansía.

La experiencia escolar de Ben se asemeja a la de muchos otros estudiantes que asisten a escuelas de gestión pública y privada, ubicadas en los contextos socioculturales, económicos y políticos más divergentes. La violencia escolar se constituye como un fenómeno global, aunque puede presentar algunas particularidades. En ese sentido, la UNESCO señala: “son muchos los factores que determinan la violencia en la escuela. Entre ellos figuran las distintas concepciones culturales de la violencia, los factores socioeconómicos, la vida familiar de los estudiantes y el entorno externo de la escuela. Por ejemplo, pueden existir grandes disparidades entre las culturas y las sociedades en la definición de lo que constituye un acto o entorno violento. Independientemente del contexto cultural o socioeconómico de la escuela, la violencia puede ser tanto física como psicológica.” [iv] Entre las formas de violencia más recurrentes, el Informe Mundial sobre la Violencia contra los Niños y Niñas[v], menciona: el castigo físico y psicológico, el acoso, la violencia sexual y por razones de género, la violencia externa a causa de las bandas, las situaciones de conflicto, las armas y las peleas.

Siguiendo lo anterior, el diseño de estrategias de intervención pedagógica integrales que transciendan el carácter paliativo de la situación (que habitualmente no hacen más que desdibujar las causas de la problemática) y busquen generar procesos de transformación educativa tendientes a erradicar las prácticas de violencia escolar, debe tener como punto de partida la desnaturalización de las representaciones individuales y colectivas de esas prácticas, la problematización en el contexto específico, la puesta en tensión del sistema de valoraciones que las posibilita, etc., y para ello, cabe preguntarse: ¿cómo se relacionan los actores de la comunidad educativa? ¿qué conflictos no resueltos causan la violencia en el contexto educativo formal? ¿cómo interpelar a los actores para el ejercicio de la corresponsabilidad de las problemáticas socioeducativas? ¿cómo educar la sensibilidad de quienes la tienen y cómo desarrollarla en quienes aún no cuentan con ella? ¿cómo iniciar un proceso de transición que nos lleve de la violencia hacia el diálogo, del diálogo hacia al entendimiento y del entendimiento hacia el amor por el otro? Así enunciado, lo educativo transciende la práctica de trasmisión de contenidos de un campo disciplinar específico y requiere la construcción de un pensamiento complejo abierto capaz de comprender que “lo que concierne específicamente a un proceso educativo consiste en que, a partir de una práctica de interpelación, el agente se constituya como un sujeto de educación activo incorporando de dicha interpelación algún nuevo contenido valorativo, conductual, conceptual, etc., que modifique su práctica cotidiana en términos de una transformación o en términos de una reafirmación más fundamentada. Es decir, que a partir de los modelos de identificación propuestos desde algún discurso específico (religioso, familiar, escolar, de comunicación masiva), el sujeto se reconozca en dicho modelo, se sienta aludido o acepte la invitación a ser eso que se le propone”. [vi]

Volviendo sobre la película objeto de análisis, los educadores y autoridades dejan hacer a los agresores, lo cual les produce angustia, preocupación, desconcierto, impotencia, entre otros. Lejos de interpelar a los diversos actores de la comunidad educativa para desnaturalizar los episodios de violencia y las relaciones humanas, a través de la implementación de algún dispositivo facilitador del diálogo, agravan la situación de vulnerabilidad de Ben y su familia dejándolos expuestos y abandonándolos a su suerte. La desesperación lleva a la familia a fingir la muerte de su hijo a fin de poner freno al acoso para (re)nacer y (re)posicionarse en el mundo público y privado con una dignidad que hasta entonces había sido pisoteada, para lo cual se requiere la aceptación de una sensibilidad e inteligencia distinta por parte de los otros. La integración social exige relaciones interpersonales de respeto y amor entre los sujetos. De este modo, una comunidad educativa que busque facilitar el desarrollo humano y social, necesita constituirse en una “Comunidad de Aprendizaje  (entendiéndola como) una comunidad humana y territorial (urbana o rural) que asume un proyecto educativo y cultural propio, enmarcado en y orientado hacia el bien común, el desarrollo local y el desarrollo humano, para educarse a sí misma, a sus niños, jóvenes y adultos, gracias a un esfuerzo endógeno, cooperativo y solidario, basado en un diagnóstico no sólo de sus carencias sino, sobre todo, de sus fortalezas para superar dichas carencias.” [vii]

De lo anterior, se desprende que lejos de proponer un recetario mágico para abordar la problemática de la violencia escolar, se precisa la voluntad política de los actores involucrados directa e indirectamente para convocarse a generar un espacio de reflexión y construcción de planes de acción situados, que respondan a las particularidades de la comunidad educativa. En el proceso de autodiagnóstico se debe analizar las tensiones y contradicciones existentes entre la práctica educativa, el contexto y las cosmovisiones. Así la comunidad comienza a autogestionar sus propios procesos de aprendizajes, asumiéndose como sujetos de la transformación educativa y de la gestión de las (micro o macro)políticas tendientes a la construcción del buen vivir del conjunto de la sociedad a nivel local y global dependiendo de las fuerzas que logren construir. En términos de Paulo Freire, “el hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación.” [viii] Por tal motivo, la otra educación necesaria para superar esta problemática se centra en el desarrollo de la sensibilidad social y la calidad humana.

 Roxana Rodríguez

Buenos Aires, 3 de noviembre de 2013.

[i] El bullying o acoso escolar se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas que ocurren sin una razón clara adoptadas por uno o más estudiantes en contra otro/s. Es molestar a alguien sin importar lo que haga, sólo por el gusto de hacerlo. La constancia en los ataques -número de veces que sucede- aumenta la gravedad del acoso que ya es un problema de salud mental a nivel mundial. Este fenómeno no distingue raza, religión, posición social, estructura física ni edad, este problema está afectando cada vez a más temprana edad y ningún sector de la sociedad está libre de él. Fuente: http://www.fundacionenmovimiento.org.mx

[ii] Es un trastorno del desarrollo de base neurológica. Afecta de 3 a 7 por cada 1.000 personas, y se manifiesta con mayor frecuencia en los niños que en las niñas. La problemática adquiere mayor significación durante la niñez y la adolescencia por cuanto, con las diferentes estrategias de tratamiento, los adultos pueden encarar estudios superiores, formar una familia, e insertarse en el mundo laboral.

Al ser recientemente reconocido por la comunidad científica -fue incorporado en el Manual de Psiquiatrìa DSM-IV en el año 1994- es un desconocido entre la población general y los profesionales aún están poco familiarizados con sus características y tratamiento.

La persona que lo padece tiene un aspecto externo normal, suele ser inteligente y adquiere el lenguaje con normalidad aunque en algunos casos se desarrolla más tarde, pero tiene problemas para relacionarse con los demás.
Los padres suelen percibir esta diferencia hacia los 2 hasta los 7 años, buscando una ayuda que en muchas ocasiones no es la apropiada. Fuente: http://www.asperger.org.ar/

[iii] ArchLord es un MMORPG gratuito creado por Webzen. Aporta una posibilidad única en el género a los jugadores: la oportunidad de convertirse en el gobernante supremo del mundo. Está ambientado en la Edad Media y, cada mes, un jugador obtiene el control del mundo convirtiéndose en el Rey de ArchLord. Enlace: http://archlord.webzen.com/MainPopupChaotic.aspx.

[iv] UNESCO, “Poner fin a la violencia en la escuela. Guía para los docentes”. Fuente: www.unesco.org/es/education

[v] UNESCO, “Informe Mundial sobre la Violencia contra los Niños y Niñas”. Fuente: http://www.unesco.org/new/es

[vi] Rosa N. Buenfil Burgos, Análisis de discurso y educación, México, DIE, 1993; pp. 18-19.

[vii] Rosa M. Torres, Comunidad de Aprendizaje, 2011.

[viii] Paulo Freire (1921-1997) es uno de los máximos referentes de la Educación Popular en América Latina.

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