Un cometa en lo alto

03La educación es el gran motor del desarrollo personal. Es a través de la educación como la hija de un campesino puede convertirse en médico, el hijo de un minero puede convertirse en el jefe de la mina, o el hijo de trabajadores agrícolas puede llegar a ser presidente de una gran nación.”

Nelson Mandela

 

Phunsukh Wangdu es un joven hindú de escasos recursos económicos que toma la identidad de Ranchhoddas Shamaldas Chanchad, otro joven proveniente de una familia acomodada, para poder acceder a una formación de calidad, primero en la escuela y, más tarde, en el Imperial College of Engeneering (ICE). Allí conoce a Farhan y Raju, quienes lo apodan Rancho y se convierten en sus amigos incondicionales. La película se denomina 3 idiotas, está dirigida por Rajkumar Hirani y narra las aventuras de estos jóvenes a lo largo de su trayectoria formativa en ingeniería.

La película comienza cuando Farhan recibe un llamado de Chatur, un viejo compañero de estudio, quien parece tener datos del paradero de Rancho. Entonces convoca a Raju para salir en su búsqueda. Los tres manejan entre las montañas mientras suena una canción que dice: Libre como el viento, como siempre fue. / Como un cometa en lo alto. / Así era él. / ¿Adónde fue? Encontrémoslo. / Fuimos guiados por el camino que tomamos. / Mientras que él labró su propio camino. / Caerse y levantarse, así era él. / Nos preocupábamos sobre el mañana. / Mientras él disfrutaba el hoy. / Viviendo cada momento al máximo. / ¿De dónde vino? / Él, que tocó nuestros corazones y se desvaneció. / ¿Adónde iría? Encontrémoslo. / En el ardiente sol era como un cobijo de sombra. / En el interminable desierto era como un oasis. / En un corazón lastimado como un bálsamo calmante. / Así era él. / Temerosos, nos mantuvimos cautivos en el bienestar. / Temeroso, él jugueteaba en el río. / Y nunca titubeó en nadar contra la marea. / Vagaba solitario como una nube. / Sin embargo era nuestro amigo más querido. / ¿Adónde iría? Encontrémoslo. En tal sentido, el espíritu de Racho pareciera estar en línea con aquellas reflexiones de Steve Jobs, empresario del sector informático y la industria del entretenimiento estadounidense, en las que refiere: “Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que debes vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.” [i] Así lo hizo Rancho.

Demás está decir que Rancho es especialmente sensible e inteligente. Lejos de guardar un perfil bajo, comparte su peculiar forma de ver el mundo y, sobre todo, su mirada crítica sobre el sistema educativo. En términos de Jobs, “aquellos que están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo son aquellos que lo hacen” y, efectivamente, Rancho se dirige en ese sentido. Si bien la Universidad donde estudia se caracteriza por la excelencia académica, los métodos de enseñanza y las arbitrariedades de sus docentes y autoridades lo preocupan por su ineficacia en el desarrollo del pensamiento crítico y creativo.  Allí conoce al Dr. Viru Sahastrabuddhe, Director del ICE, un hombre oscuro e inflexible, excesivamente preocupado por los deadlines y las buenas calificaciones. A modo de ejemplo, cabe mencionar cuando Virus (apodo que le adjudican los estudiantes) desaprueba a Joy Lobo, un joven próximo a convertirse en el primer ingeniero de su pueblo, por no terminar su proyecto en tiempo y forma, negándole la posibilidad de una prórroga y dándole aviso a su padre para que no concurra al acto de graduación. Ante la angustia por defraudar a su familia, Joy tira a la basura su proyecto, que consiste en crear un dispositivo con cámaras que sobrevuele los espacios registrando imágenes de lo que ocurre alrededor. Entonces, Rancho decide concluir el proyecto de su compañero, en respuesta a lo que considera una medida injusta y a fin de animarlo para que se gradúe. Recurre a Farhan y Raju para sumarse al gesto solidario, quienes al principio se resisten por las muchas exigencias académicas que tienen pero, finalmente, colaboran. Mientras tanto, Joy cae en una profunda depresión, toca la guitarra y canta: De todo he vivido. / La vida de otro. / Por solo un momento, déjenme vivir como soy. / De todo he vivido. / La vida de otro. / Por solo un momento, déjenme vivir como soy. / Dame luz del sol. / Dame algo de lluvia. / Dame otra oportunidad. / Quiero crecer una vez más.

Tras varios intentos fallidos, Rancho finalmente consigue que el dispositivo sobrevuele la Universidad y, al calor del festejo de sus compañeros, lo conduce hacia la ventana de la habitación de Joy con la intención de sorprenderlo. Pronto las cámaras registran la imagen del joven colgando con una soga al cuello. Sus compañeros corren en su auxilio pero ya es tarde: al ingresar, encuentran el cuerpo de Joy junto a un mensaje escrito en la pared que dice: “renuncio”. Esa muerte marca a Rancho, quien se manifiesta ante Virus cuestionando el sistema educativo, que considera responsable de las muertes de muchos jóvenes a causa del nivel de stress que experimentan en su desarrollo formativo. Rancho refiere que no se trata de un suicidio, sino de un asesinato: afirma que cada 90 minutos un estudiante se suicida en India debido a las presiones sociales e institucionales (las familias eligen sus carreras de acuerdo al supuesto poder adquisitivo que generarían a sus hijos, las universidades exigen altas calificaciones, el mercado busca jóvenes con buen rendimiento académico, etc.). Concluye su argumento señalando que los científicos deberían trabajar en la invención de una máquina para medir la presión mental.

Siguiendo lo anterior, Farhan sueña con ser fotógrafo de la naturaleza pero su familia le exige estudiar ingeniería para tener un buen pasar económico en el futuro. Por su parte, Raju no supera el miedo al fracaso que termina entorpeciendo su desarrollo personal y profesional. Ante ello, Rancho los acompaña y los motiva, cantando: “toma tu mano, ponla sobre tu corazón  y di todo está bien (…) este corazón se asusta fácilmente. Tienes que engañarlo. No importa qué tan grande sea el problema. Dile a tu corazón: todo está bien. No se resuelve el problema pero se gana coraje para enfrentarlo.” Rancho agrega: “(…) estudien para alcanzar, no para enriquecerse. Sigan la excelencia y el éxito te agarrará con los pantalones bajos.” Preocupado por el sistema de grados que compara con el sistema de castas, los métodos de enseñanza, la exposición pública de las calificaciones, la discriminación de quienes no alcanzan las expectativas académicas de las autoridades, etc., Rancho parece determinado a dejar marca a su paso. De acuerdo a Sir Ken Robinson, educador y escritor británico, “descubrir tu pasión lo cambia todo”[ii] y, en el marco de aquellas aventuras, Rancho potencia su creatividad y descubre su espíritu emprendedor.

Pero hay algo más allá de la preocupación y la desdicha en la vida de estos jóvenes. En una oportunidad ingresan a una fiesta de compromiso en busca de alimentos. Allí conocen a Pía quien resulta ser la hija menor del Director. Con ella comparten un sinfín de aventuras, y con el paso del tiempo, Rancho y Pía se enamoran. Sin embargo, tras la graduación, Rancho desaparece y, durante mucho tiempo, nadie conoce su paradero. Hasta que un día, Chatur da aviso a Farhan y Raju que su amigo se encuentra en Shimla. Juntos impiden el casamiento de Pía con su novio, un ser despreciable más preocupado por las apariencias y el dinero que por la felicidad de su prometida.

Así los cuatro ex compañeros de clase, salen hacia Shimla en busca de Rancho. Al llegar se encuentran con una escuela llena de niños experimentando, jugando y divirtiéndose. Algunos solos y otros en grupos. Rancho se había convertido en un exitoso científico con más de 400 patentes y, entre otras cosas, había construido una escuela donde se promovía la autonomía y la participación creativa de los niños en un marco de colaboración mutua. Al igual que Robinson, Rancho considera que “la creatividad es tan importante en la educación como la alfabetización” y, en tal sentido, “una de las funciones de la educación es despertar y desarrollar los poderes de creatividad”.[iii]

Roxana Rodríguez

Buenos Aires, 08 de diciembre de 2015.

[i] Steve Jobs, empresario del sector informático y la industria del entretenimiento estadounidense, co-fundador y Presidente de Apple, accionista de Walt Disney Company, entre otros.

[ii] Sir Ken Robinson, educador, escritor y conferencista británico, especializado en creatividad educativa. http://sirkenrobinson.com/

[iii] Idem.

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